lunes, 17 de abril de 2017

República



Nu

Nuestra olvidada y denostada República. La transición, ni modélica ni ejemplar, desde la larga dictadura franquista hacia la democracia obligaba a forzar la historia reciente para justificar el artificio que consensuaron los franquistas y algunos progresistas con la finalidad de garantizar la continuidad de los primeros y la existencia política de los segundos. Este engendro se sustentaba en la figura de un monarca que nadie votó y que fue introducido con alevosía en la Constitución del 78. Recientemente se ha publicado que la negación del referéndum sobre la forma de Estado (Monarquía o República) fue decidido ante el temor, más que razonable, a que el pueblo español  votara en contra de la opción monárquica.
El pilar básico sobre el que se sustentó el proceso constituyente fue la figura del Rey, que debía permanecer incuestionable para cualquier fuerza política que quisiese participar de forma activa en la transición. Con esta finalidad se manipuló la reciente historia de España para olvidar que la dictadura fue fruto de una guerra que terminó con una República votada democráticamente y con amplio apoyo social, y para denostar los avances sociales que supusieron para nuestro país. Difícilmente puede apoyarse una Monarquía descubriendo la ilegitimidad de sus orígenes y en esa tarea todos pusieron su acuerdo y su interés. La mejor manera de conseguirlo era ningunear aquel proceso político o, en el peor de los casos, ponerlo al mismo nivel de responsabilidad en el inicio de guerra civil que al alzamiento militar de Franco y sus seguidores.
Espero que los tiempos políticos de este país sean propicios para descubrir la verdadera historia de España, se finiquite este largo - y en algunos aspectos, vergonzoso - proceso de transición y se aborde con el sosiego y el nivel intelectual adecuado un verdadero debate sobre lo que supuso para el progreso de España los pocos años de vivencia republicana. Además de conseguir poner en su justa medida el papel de la Segunda República y lamentar la nueva ocasión perdida, avanzaremos en la configuración de un verdadero estado democrático homologable a cualquier país de nuestro entorno europeo.
Salud y República.                     

2 comentarios:

  1. Esa transición, tan denostada ahora, tuvo su razón de ser. La prueba es que la pactaron casi todos. Todavía recuerdo cómo se escandalizaron algunos franquistas cuando se legalizó al P:C. Es evidente que los tiempos han cambiado y que la constitución debe adaptarse y modificarse en profundidad.
    Estoy casi convencido de que si en ese momento se hubiese ofrecido la disyuntiva Monarquía/República, la mayoría habría optado por la primera. En este país todavía ignoran muchos el progreso que significó la II República y no tanto los errores...

    Si el monarca actual reproduce la trayectoria corrupta de su padre, la monarquía caerá por su propio peso. Al tiempo...

    Un cordial saludo, Rafael

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  2. Buenos días, Luis.

    Debatir sobre la ejemplaridad de nuestra transición nos llevaría demasiadas líneas. Pero es evidente que hoy día debe cerrarse ese capítulo y abrir un nuevo periodo político con la orientación de una reforma constitucional. Después de más de 40 años la casa necesita un lavado de cara y algún retoque estructural.

    El consenso político de la transición se configuró alrededor de la cabeza visible de un Rey inviolable y al margen de cualquier crítica. Hace unos años, afear la figura del Rey suponía casi ser considerado un terrorista. Esa afirmación que haces "la trayectoria corrupta de su padre" (con la que estoy de acuerdo) te hubiera acarreado un formidable reproche social. Evidentemente un sufragio sobre Monarquía o República a partir de los años 80 hubiera dado los resultados que tú pronosticas. No lo debían tener tan claro los líderes políticos a finales de los años 70 porque se negaron a hacerlo ante el temor de perderlo.

    Hay que reconocer que los asesores de la Casa Real gestionaron bien los tiempos del relevo. Con Juan Carlos como rey en la actualidad el debate estaría permanentemente en los mentideros. Felipe es menos borbón, más parecido a su madre, y eso le beneficia.

    Salud.

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